Cómo funciona en Jujuy el primer emprendimiento estatal destinado a la marihuana medicinal

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Es un predio de 35 hectáreas en el que el gobierno provincial cultivó semillas. Las 2000 plantas que resulten de la cosecha se usarán para elaborar aceite de cannabis que podrá ser comercializado y exportado.


Jujuy se convirtió en la primera provincia de la Argentina en producir cannabis para uso medicinal. El gobierno jujeño, a través de una empresa estatal y en conjunto con la compañía norteamericana Green Leaf Farms, cultivó semillas de marihuana en un predio de 35 hectáreas. Las 2000 plantas que resulten de la cosecha se usarán para elaborar aceite que podrá ser comercializado y exportado.

El año pasado, el Ministerio de Seguridad de la Nación firmó la habilitación del primer centro destinado a la elaboración. La aprobación llegó después de un pedido del propio gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, en agosto de 2018. Fue entonces cuando Seguridad le ordenó a Gendarmería nacional que inspeccionara las instalaciones de la «Finca El Pongo», ubicada sobre la Ruta Provincial 1, cerca de la localidad de Perico.


«A partir de un exhaustivo análisis técnico realizado por especialistas de la fuerza federal se concluyó que el establecimiento contaba con las normas de seguridad necesarias y que cumplía con las pautas legales impuestas a nivel nacional y provincial», aseguró, en aquél entonces, la cartera que conducía Patricia Bullrich.

La finca está ubicada a 30 kilómetros de la capital de Jujuy. Es un predio de 9000 hectáreas, de las cuales 35 se destinan a la producción de cannabis. El lugar es uno de los más custodiados de la provincia: alrededor de 50 efectivos con armas cortas y largas vigilan las plantaciones.

Sobre el proceso, Marcelo Guastella, director del proyecto explicó que, una vez que las plantas de cannabis florezcan, se hará la cosecha. Después del período de secado, eso ingresará como materia prima al laboratorio, en donde especialistas avanzarán en la creación del producto medicinal.

El laboratorio estará terminado en dos meses y se prevé que pueda extraerse el aceite de las flores de cada una de las plantas.


Aunque en la Argentina el uso medicinal de cannabis solamente está permitido por ley para pacientes con epilepsia refractaria, Guastella afirmó que la intención es suministrar dosis para otras patologías que todavía están en estudio.

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