Las curiosas comidas y dulces para recibir el año nuevo, de Canadá a Japón

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Brasil. Salpicão para el Réveillon

La Vespera de Ano Novo es una de las fiestas más importantes del año en el país vecino: especialmente en Río, donde una multitud vestida de blanco celebra en las playas. Sobre las mesas del Réveillon -la cena como la fiesta del último día del año- los platos varían de un estado a otro, pero tienen en común pavo al horno, lechón asado, frutas secas, los muy ibéricos bolinhos de bacalao y rabanada portuguesa o panettone italiano de postre.


Entre todas las opciones posibles, el salpicão es emblemático. Es un tipo de ensalada de verduras con pollo desmenuzado, que incorpora frutas (puede ser ananá, manzana verde o pasas de uva), papas, mayonesa, perejil, pimentón y especias. Se come antes de ir a celebrar una fiesta que en ningún lado tiene tanto brillo y alegría como en Río, que este año espera alcanzar el récord de tres millones de personas sobre la playa de Copacabana, epicentro de los fuegos artificiales y los shows. La convocatoria empezará a las 19 con los primeros conciertos, sobre cuatro escenarios a lo largo de la costanera.

El show de pirotecnia durará 14 minutos y tendrá una banda sonora sincronizada. Más de 16,9 toneladas de cohetes se lanzarán desde 10 barcazas. También se pueden seguir en pantallas gigantes que se instalarán en la avenida Atlántica.

? Para preparar el salpicão hace falta un pollo, una zanahoria, apio, una manzana verde, media taza de té de uvas pasas y media de nueces, tres cucharadas grandes de perejil, 400 g de mayonesa, sal y pimienta. Hervir y desmenuzar el pollo. Cortar en cubitos el apio y la manzana, rallar las zanahorias y cortar el perejil. Mezclar todos los ingredientes y enfriar un par de horas antes de servir.

2 Japón. La milenaria sopa o-zoni

Oshogatsu: así es como los japoneses llaman al Año Nuevo que celebran desde 1873 como en Occidente. Antes, el cambio de año en el archipiélago coincidía con la llegada de la primavera. Al igual que otras celebraciones, los japoneses adoptaron esta fiesta a lo grande. Las iluminaciones son deslumbrantes, especialmente en el lujoso barrio de Ginza en Tokio. Además en varios lugares del país se organizan atracciones de luz y sonido que les ponen magia y poesía a las largas y frías noches del invierno japonés.


En la intimidad de sus casas, los japoneses preparan el traspaso de año de manera más tradicional. Realizan una profunda limpieza, símbolo de purificación y preparan el o-sechi ryôri, una cena especial servida en un bento particular, llamado jubako. No falta la sopa o-zoni, los kobumaki (carne de pescado envuelta en algas) y el tataki gobo (a base de raíz de gobo). La tradición es milenaria, al igual que la visita a los templos para presenciar la ceremonia de los 108 golpes de gong. Marcan el cambio de fecha y simbolizan los 108 pecados que cometen los humanos.

Para preparar el o-zoni (la receta varía según las regiones y los gustos) se necesita: 1,5 cucharadas soperas de salsa de soja y de sake, láminas de naruto, kamaboko y surimi, un poco de mitsuba, perejil, cáscara de limón, sal, media cuchara de café de dashi, pedacitos de zanahoria, hojas de espinaca, 600 ml de agua, 5 cm de alga kombu y 70 gr de pechuga de pollo. Se prepara la sopa con las verdura y los condimentos. Se agregan los cubitos de pollo cuando está hirviendo. Se agregan el surimi, el kamaboko y el naruto.

3 Países Bajos. Oliebollen, en las plazas

Ámsterdam es una de las ciudades más festivas para recibir el año nuevo, a pesar del frío. Las principales plazas del centro de la ciudad reciben con animaciones, música, petardos y fuegos artificiales. Es el caso de la Nieuwmarkt, en el Barrio Chino y de otras como Museumplein, Dam (frente al Palacio Real), Leidseplein o Rembrandtplein.

Mucha gente enfrenta el frío para celebrar al aire libre, pero otros tantos se quedan puertas adentro. Sea cual sea la opción elegida, no pueden faltar los oliebollen, unos buñuelos de masa frita con pasas de uva y perfumados con naranja y limón que son típicos de los festejos de Año Nuevo.

Se compran en puestos callejeros durante la época de las fiestas y se comen calentitos o fríos. Luego de la Noche de San Silvestre, el primer día del año suele ser muy tranquilo y los peatones más tempraneros son por lo general turistas que salen a caminar para tener la ciudad para ellos solos, especialmente en el barrio de calles adoquinadas del Jordaan. Ese día es una fecha ideal para visitar los museos de Ámsterdam, poco concurridos porque pocos saben que están abiertos.

Cómo preparar los oliebollen: 200 gr de harina, levadura, 3 cucharadas de azúcar, 33 cl de leche, 2 huevos batidos, 8 cucharadas de pasas de uva, 4 de cáscaras de naranjas confitadas, 2 de limón, 1 pizca de sal, azúcar impalpable y aceite para freír. Se disuelven el azúcar y la levadura en la leche. Dejar descansar en un horno calentado durante cinco minutos. Mezclar la harina, la sal y la preparación con levadura para formar una pasta. Agregar los huevos. Dejarla descansar 1 hora y aplanarla, agregar las pasas, la naranja y el limón. Volcar la pasta en el aceite hirviendo y dejar freír hasta que se dore.

4 Suecia. Tentación de papa y anchoa

Como en el resto de Escandinavia, en Suecia las fiestas de fin de año duran un mes. Empiezan a principios de diciembre, con el domingo de Adviento y Santa Lucía, cuando las niñas y las jóvenes forman procesiones en las ciudades y los pueblos, vestidas de blanco y llevando coronas y velitas.

En Navidad y Año Nuevo se comparte el julbord (el buffet de Navidad), que rebosa de arenques marinados, salchichas ahumadas y carnes como la de renos. La cena suele incluir: arenque o gravad lax (salmón crudo marinado), carnes frías, comidas calientes, quesos y postres. A todo esto se agrega el janssons fretelse, un plato de papas gratinadas con cebollas y anchoas. Su nombre se traduce como «tentación de Jansson»… aunque no se sabe a ciencia cierta quién es el Jansson que se dejó tentar. En todo caso, es uno de los apellidos más comunes de Suecia.

Sea un origen o el otro, la tentación conquistó todos los hogares suecos y es un clásico de la gastronomía festiva de ese país. Luego de tanta comida, si les queda apetito los suecos siguen con un postre que también tiene un nombre curioso: los lussekatter, brioches con azafrán y pasas de uva. Durante la Edad Media, se creía que Lucifer tomaba la forma de un gato para molestar a los niños y se lo llamaba Lussekatt…


Cómo preparar la tentación de Jansson: 6 papas, 3 cebollas picadas, 1 lata de anchoas, pimienta, 45 gr de manteca derretida y 2,5 dl de crema. Pelar las papas y cortarlas en fetas finas, dorar las cebollas en manteca, y en una fuente para horno armar capas de papas y anchoas. La última tiene que ser de papas. Agregar pimienta y cubrir con la manteca fundida, la mitad de la crema y el jugo de las anchoas. Hornear 45 minutos y antes de servir agregar el resto de la crema.

5 Canadá. Dulces de huesos de pollo

Los chicken bones u os de poulet, según las comunidades lingüísticas, son en realidad unos caramelos alargados y de color rosado hechos a base de canela y rellenos con chocolate con leche. Hace falta mucha imaginación para ver en ellos un huesito de pollo.

Se regalan y se comen sobre todo durante las fiestas de fin de año y es una tradición que empezó a fines del siglo XIX, cuando esta golosina se popularizó poco a poco. Los chicken bones candies fueron inventados en 1885 por la chocolatería Ganong de Saint-Stephen, un pequeño pueblo de la provincia del Nuevo Brunswick, limítrofe con el Maine (Estados Unidos). El dulce se exportó mucho más allá de los límites de su región gracias a los lugareños que tomaron la costumbre de enviarlos a sus familias y amigos.

Con el paso del tiempo, la tradición se afianzó y el dulce se convirtió en una tradición de Año Nuevo en todo el este de Canadá. El éxito permitió a la familia Ganong transformar su negocio en una próspera industria y a Saint-Stephen convertirse en un lugar chocolatero, con un museo y un festival ad-hoc. No se exporta fuera de Canadá, aunque en algunas regiones de Estados Unidos haya otros caramelos de igual nombre, pero vienen con otras recetas y otros gustos.

? Ganong declinó el sabor de su caramelos en varios productos, como turrones, pero cuida con mucho celo la receta original. No la comparte pero da algunas ideas para usarlos en preparaciones como Chicken bones brownies. Este año, la chocolatería se asoció con una destilería local y produjeron la chicken bones liqueur.Por: Pierre Dumas

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